Se habla mucho acerca de la obesidad en estos días, y las soluciones habituales para la erradicación van desde la cirugía de bypass gástrico, dietas muy restrictivas, pasar hambre hasta la elaboración de una dieta nutricional adaptada al ejercicio con entrenamientos de fuerza y ejercicios aeróbicos cardiovasculares. Pero con toda esta atención, hay un aspecto de la obesidad en la que nadie repara.

Cuando se trata de obesidad mórbida, es un problema, puesto que este tipo de clientes no pueden realizar los mismos ejercicios que la mayoría, debido a su tamaño.

Los desafíos de ser obesos

Además de las obvias dificultades de tener sobrepeso u obesidad en nuestro mundo, cuando se trata de ejercicio, el tamaño es una gran dificultad para realizar algunos ejercicios.

En algunos gimnasios puede ser frustrante incluso para el deportista con más experiencia.

Algunos de los problemas al que se enfrentan las personas obesas son:

  • Algunas máquinas son difíciles de usar o pueden causar problemas en las rodillas o espalda.
  • Las bicicletas reclinadas son una buena opción para las personas obesas. El problema es que muchas están construidas con asientos muy pequeños.
  • Los bancos de pesas son demasiado estrechos y/o altos para los cuerpos voluminosos.
  • Muchos clientes tienen un volumen excesivo en el vientre, lo que hace que algunos ejercicios sean imposible de realizar.

Reducir la ingesta Calórica

Los hábitos que causan el aumento de peso con rapidez, son la acumulación de grasas debido a la ingesta de productos y nutrientes altos en carbohidratos simples y grasa procesadas.

Uno de los pasos más fáciles para eliminar peso es reducir el número de Kcal (calorías). Esto significa evitar los refrescos azucarados y alcoholes.

En segundo lugar, reducir el porcentaje de grasa de su dieta, comprobando la etiqueta de información nutricional y asegurarse de que todo lo que come tiene menos de un 30% de sus calorías en grasas.

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Entrenamiento Carciovascular y de Fuerza

Es normal que al principio el cliente encuentre que el ejercicio puede elevar su ritmo cardíaco, pero poco a poco y tras días de entrenamiento este ritmo se estabilizará. Recomendamos por lo menos 30 minutos de ejercicio cardiovascular, cinco días a la semana con el fin de perder peso.

Si no tiene buena condición física, debe empezar con ejercicios cardiovasculares ligeros, por ejemplo de 15 a 20 minutos de bicicleta elíptica, aun nivel bajo/medio.

El entrenamiento de fuerza, lo recomendamos al menos dos días a la semana.

Un buen programa de entrenamiento de fuerza debe incluir por lo menos de 8 a 10 ejercicios, de 8 a12 repeticiones por ejercicio. Sugerimos centrarnos en los grupos musculares más grandes como el pecho, espalda y piernas en un primer momento. Con el entrenamiento de fuerza se construye músculo y ayuda a la quema de calorías durante el ejercicio, incluso mientras descansas.

articulo 4.3

Claves del éxito

La pérdida de peso es una maratón no un sprint. Teniendo un seguimiento de sus objetivos y ver semanalmente la progresión de la pérdida de peso es muy motivador.